Tratado Comercial EE.UU. / España y sus Provincias de Ultramar: 1884

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Traducción: J. Lara 🇵🇷 / Transcripción: A. Pomar 🇪🇸


EL TRATADO CON ESPAÑA

El texto de un documento de Estado muy importante, y que está causando tanta inquietud entre los fabricantes de cigarros y agricultores de azúcar- el Ministro Foster se niega a hablar en detalle.

Nueva York, 9 de diciembre – The Times publica esta mañana el texto íntegro del nuevo tratado comercial entre los Estados Unidos y España, firmado el 18 de noviembre, pasado, por el Sr. Foster, Ministro de EE.UU. en Madrid, y el Ministro de Asuntos Exteriores de España. El documento fue telegrafiado al Times desde Madrid y ocupa cuatro columnas y media del periódico. Foster llegó a Nueva York anoche en el vapor Oregón. Explicará los detalles del tratado al Secretario de Estado y al Senado. El Sr. Foster dijo que no estaba en libertad de hablar de los detalles del tratado. Probablemente habría oposición al tratado por parte de los azucareros de Luisiana. No esperaba ninguna oposición en cuanto a la tarifa sobre el tabaco. La tarifa sobre nuestra harina se reduciría unos 3 dólares el barril.

El primer efecto notable del nuevo tratado es el cierre de la gran fábrica de puros de Straiton & Storm, de esta ciudad, temporalmente dejando sin empleo a 2.000 operativos. Se entiende que el tabaco de hoja cubano será admitido libremente. Hasta que la empresa haya observado el efecto de esta disposición, no reanudará la producción.

Madrid, 7 de diciembre – El texto del nuevo tratado comercial entre Estados Unidos y España se hace público aquí. Fue firmado el 18 de noviembre pasado por el Sr. John W. Foster, Ministro Americano, y el Señor Don Salvador de Albacete y Albert, ex ministro de Relaciones Exteriores de España. A través de ella España admitirá a Cuba y Porto Rico bienes «americanos» y los Estados Unidos admitirán mercancías de Cuba y Porto Rico a tarifas especificadas en el tratado agregado y los programas arancelarios anexos. Durante mucho tiempo ha sido la política de España mantener un sistema de tarifas discriminatorias sobre las importaciones a las colonias, y extender grandes favores al comercio con el país madre en los barcos españoles sobre mercancías traídas de cualquier país extranjero bajo la bandera española. Tarifas tres veces más grandes que las incluidas en lo que se conoce como la primera clase de derechos españoles que recaíamos mientras que las mercancías extranjeras traídas en buques extranjeros, los derechos más elevados de todos fueron importados. Bajo este sistema, por supuesto, cualquier cosa enviada bajo la bandera estadounidense a Cuba o Porto Rico pagó un impuesto aplastante. La media estaba un treinta por ciento por encima de lo que se habría pagado si las mercancías hubieran sido transportadas en un barco español.

El texto de este importante tratado es el siguiente:
TRATADO DE COMERCIO ENTRE ESPAÑA Y LOS ESTADOS UNIDOS.

Artículo 1. Los Estados Unidos de América, en reciprocidad para las concesiones y privilegios estipulados por España en el presente tratado, y como équido un préstamo de tiempo mismo acuerdan admitir en todos los puertos de entrada de dichos Estados, libres de derechos de importación, o con los derechos a los que están sometidos en el arancel adjunto, marcado «A», todos los artículos o mercancías enumerados en el mismo; siempre, que dichos artículos o mercancías enumerados en dicho arancel «A» sean productos naturales o productos de las industrias y manufacturas de las Islas Españolas y provincias de Cuba y Porto Rico; y además, siempre que dichos artículos o mercancías sean transportados directamente desde dichas islas a los Estados Unidos en los barcos que serán propiedad exclusiva de los ciudadanos de los Estados Unidos o de ciudadanos españoles , y cuyos funcionarios serán, respectivamente, ciudadanos de dichos Estados Unidos o de España. Si durante la existencia de este tratado se hace alguna reducción de los derechos de importación de los Estados Unidos sobre cualquier artículo o artículo entre los enumerados en el arancel sobre el que se imponen los derechos, los derechos de dicho arancel, «A», se reducirán proporcionalmente a dichos artículos.

Artículo 2. España, en reciprocidad de las concesiones y privilegios estipulados por los Estados Unidos de América en el presente tratado y equivalente al mismo, se compromete a admitir en todos los puertos de entrada de las islas y provincias españolas de Cuba y Porto Rico libres de derechos de importación o con los derechos impuestos en los aranceles anexos marcados como «B» y «C», respectivamente. Todos los artículos y mercancías enumerados en dichos aranceles, estableciendo siempre que los artículos de mercancía enumerados en dichos aranceles «B» y «C» sean productos naturales o productos de las industrias o manufacturas de los Estados Unidos y, además, que dichos artículos o mercancías serán transportados directamente desde los Estados Unidos a dichas islas en barcos, que serán propiedad exclusiva de los ciudadanos españoles o de los ciudadanos de los Estados Unidos, y cuyos funcionarios serán, respectivamente, ciudadanos españoles o ciudadanos de dichos Estados Unidos. Si durante la existencia de este tratado se sustituirá por otra reducción en la tercera columna del arancel aduanero de Cuba o de Porto Rico, o en la columna vigente, en caso de tercera columna, en relación con cualquier artículo o artículo de los mencionados en los aranceles «B» y «C», sobre los impuestos a estos derechos, los impuestos de dichos aranceles «B» y «C» sobre dichos artículos se reducirán proporcionalmente, los artículos o mercancías, ya sean productos naturales o productos de las industrias o fábricas de los Estados Unidos no incluidos en los aranceles «B» y «C» mencionados pagarán en el momento de su importación en las islas y provincias españolas de Cuba y Porto Rico los impuestos de aduana en la tercera columna de los respectivos aranceles en la actualidad en vigor , o los derechos fijados en la columna del arancel aduanero que puedan estar en vigor durante la existencia de este tratado, sin derecho diferenciado de bandera («wothout differential duty of flag»)

Artículo 3. Las mercancías o mercancías transportadas directamente desde puertos de entrada de los Estados Unidos y no productos naturales o industriales o productos de las manufacturas de dichos Estados Unidos, no pagarán por su importación en los puertos de entrada de las islas de Cuba y Porto Rico otros derechos que se impongan y recauten sobre mercancías o mercancías similares o iguales también transportadas directamente en barcos españoles desde los puertos de origen, a condición de que no sean productos originales de los Estados Unidos, mercancías recíprocas o mercancías transportadas directamente desde los puertos de entrada de las islas de Cuba o Porto Rico en barcos españoles, y que no sean productos naturales o productos de industrias o fabricados de dichas islas, no pagarán su importación en el puerto de los Estados Unidos otros derechos que se impongan y recojan sobre mercancías similares o iguales y mercancías también transportadas directamente en barcos americanos, a condición de que no sean producciones originales de las islas.

Artículo 4. Las partes contratantes de alto poder se reservan el derecho de enmarcar las leyes, normas, ordenanzas y reglamentos que les parezcan ventajosas para que puedan obtener sus ingresos y evitar que se recaiga en las declaraciones y manifiestos relativos a los artículos o mercancías enumerados en los aranceles A, B y C anexos a este tratado, ya sean productos naturales o industriales, o productos de las manufacturas de los Estados Unidos, o productos naturales o industriales o productos de los fabricantes de las islas de Cuba o Porto Rico, según sea el caso, tienen derecho a las ventajas estipuladas en este tratado y en los aranceles preparados. Por otra parte, el Gobierno de cada una de las partes contratantes tendráderecho a reformar, modificar o añadir a las leyes, ordenanzas y reglamentos establecidos en los ejercicios de la facultad que se les ha reservado en virtud del presente artículo. No obstante, las mismas altas partes contratantes acuerdan mutuamente que los conductores o portadores de mercancías que no sean de origen requeridas para disfrutar de los beneficios del tratado, o cuya importación tenga por objeto infringir las normas y reglamentos establecidos en virtud de este artículo para prevenir el fraude, no serán responsables de multa o prisión, a menos que se establezca la complicidad de dichos portadores en el diseño de cometer fraude. También se acuerda que los buques estarán exentos de responsabilidad y multa si no se demuestra complicidad por parte de los capitanes o propietarios de los buques en la comisión del fraude.

Artículo 5. En las islas y provincias españolas de Cuba y Porto Rico no se impondrán derechos o impuestos de exportación nuevos o superiores a los establecidos por el arancel actualmente en vigor; cualquier descuento que pueda efectuarse en dicho arancel con respecto a los derechos de exportación se aplicará inmediatamente a las mercancías mencionadas en el arancel «A». En los Estados Unidos no se impondrán derechos o impuestos a la exportación sobre los artículos o mercancías a que se refieren los aranceles «B» y «C».

Artículo 6. Ninguno de los artículos o mercancías enumerados en los aranceles «A», «B» y «C», ya sean productos o exportaciones de los Estados Unidos o de las islas y provincias españolas de Cuba y Porto Rico, que se importan a dichas islas o a los Estados Unidos, puede hacerse sujeto a derechos o a los impuestos de los consumidores o a los impost internos de cualquier tipo en mayor grado que se hace con respecto a los artículos de mercancías de naturaleza similar y de la producción nacional de cualquiera de las dos facultades contratantes.

Artículo 7. Fabricantes y comerciantes, así como viajeros comerciales de las islas de Cuba y Porto Rico, que visitan los Estados Unidos por la cuenta de una empresa, en dichas provincias españolas, y los fabricantes, comerciantes y viajeros comerciales recíprocos de los Estados Unidos, que visitan las islas de Porto Rico y Cuba a causa de una empresa en los Estados Unidos, no pueden estar sujetos a impuesto alguno, ya sea en los Estados Unidos o en las islas de Cuba y Porto Rico, realizar las compras requeridas por su vocación, y tomar pedidos con o sin muestra, sin que tengan, sin embargo, que transportar mercancías.

Artículo 8. Los objetos sobre los que se coloca un impuesto de importación, si se introducen como muestras en las islas de Cuba y Porto Rico por fabricantes o comerciantes o viajeros comerciales de los Estados Unidos, o introducidos en los Estados Unidos por fabricantes, comerciantes o viajeros comerciales de las islas de Cuba y Porto Rico, serán admitidos por ambas partes contratantes bajo una inmunidad temporal de imposición sobre el cumplimiento de las formalidades necesarias de Custom House (Aduanas), garantizando la reexportación de los mismos objetos o su regreso a Custom House (Aduanas). Estas formalidades se determinarán por el registro común de los dos gobiernos.

Artículo 9. Por razones de orden público y seguridad, las partes contratantes se reservan el derecho a establecer reglamentos y ordenanzas en virtud de los cuales la importación y exportación que en su caso pueda ser de pólvora, dinamita y otros explosivos, y de armas y municiones de guerra estarán sujetas en los Estados Unidos, así como en las islas de Cuba y Porto Rico, a una autorización de una inspección especial con el fin de impedir el transporte o uso ilícito de los mismos.

Artículo 10. Buques americanos que proceden directamente de cualquier puerto o puerto de los Estados Unidos con una carga completa de artículos o mercancías, los productos naturales o industriales o productos de la fabricación de dichos Estados Unidos o en parte de origen extranjero, enviados o transbordados en dichos puertos o puertos a las islas de Cuba y Porto Rico estarán exentos de todos los impuestos de tonelaje de todas las naturalezas y con respecto a los impuestos portuarios, las tasas de partida, el pilotaje, los impuestos hospitalarios; no pagarán ninguna otra ni mayores tasas que se cobran de los buques españoles empleados en el comercio entre islas.

Artículo 11. Recíprocamente, los buques españoles que comporten directamente desde cualquier puerto o puerto de las islas de Cuba y Porto Rico con una carga entera de artículos o mercancías, productos naturales o industriales de los fabricantes de dichas islas, o en parte de origen extranjero, enviados o transbordados en dicho puerto o puertos de las islas de Cuba o Porto Rico, o en lastre estarán exentos en cualquier puerto o puerto de los Estados Unidos de todos los impuestos de tonelaje debido a cualquier naturaleza , y con respecto a las cuotas portuarias, las tasas de partida, el pilotaje, los impuestos hospitalarios y otros impuestos locales habituales no pagarán ninguna otra tasa o mayor que las exigidas a los buques estadounidenses empleados en el comercio entre dicha islas y dichos Estados Unidos.

Artículo 12. Los buques que en cuanto a la carga y el puerto del que proceden están dentro de las condiciones de los dos artículos anteriores, tendrán libertad para ir de un puerto a otro en el territorio o isla de su destino, cargando o descargando lo que llevan a dichos puertos diferentes, consignando en la forma adecuada los buques empleados en el comercio de costas de la nación a la que pertenecen los puertos, siempre que se abonen los derechos o cargas arancelarias de impuestos a la carga de conformidad con las disposiciones del presente tratado.

Artículo 13. Los buques que entren en las condiciones establecidas en los artículos 11 y 12 no tendrán derecho, ya sean buques americanos o españoles, ni a recibir a bordo o buque en cualquier puerto del país de destino, de cualquier tipo de carga que se transporte a cualquier otro puerto de la misma nación en los Estados e islas ya mencionados, quedando el comercio de costas local exclusivamente al pabellón de cada uno de los altos poderes de contratación en sus respectivos territorios.

Artículo 14. Barcos de los Estados Unidos, con o sin carga navegando desde puertos extranjeros y procediendo a puertos en las islas de Cuba y Porto Rico, y los buques españoles, con o sin carga, que partan de puertos extranjeros y entren en puertos de los Estados Unidos, cualquiera que sea el curso o destino de su carga, procediendo desde puertos extranjeros y entrando por puertos en los Estados Unidos, cualquiera que sea el curso o destino de su carga, estarán sujetos en todos los aspectos, a su llegada, durante su estancia, a su salida, a la misma normativa que regula los buques nacionales que proceden de los mismos países y con cargas similares.

Artículo 15. Los buques de los Estados Unidos, o buques españoles que ingresen a puertos de las islas de Cuba y Porto Rico, o puertos de los Estados Unidos, según sea el caso, voluntariamente o bajo estrés, y con o sin carga, y salgan de dichos puertos sin haber llevado a cabo ninguna operación comercial, estarán exentos de cualquier cuota de tonelaje, cargos portuarios y cargos de despacho. En caso de que un buque deba acariciar el puerto en peligro, y descargar y transbordar una carga, como consecuencia de tal ocurrencia, los gastos necesarios para suministrar provisiones para la tripulación y la venta de mercancías dañadas no se considerarán constitutivos de una operación comercial, siempre que las autoridades aduaneras hayan autorizado previamente, en forma jurídica, dicho procedimiento.

Artículo 16. Los funcionarios consulares de los Estados Unidos y España no reclamarán ni recaudarán, mientras este tratado esté en vigor, ninguna de las tasas enumeradas en la tarifa de los cargos consulares de los Estados Unidos y España como compensación por los servicios oficiales prestados a buques de los Estados Unidos o de España dedicados al comercio entre dichos Estados Unidos y las Islas de Cuba y Porto Rico. Con respecto a las cargas transportadas por dichos buques, las dos facultades se reservan el derecho a compensar los servicios prestados a la navegación, el comercio y el comercio a que se refiere este artículo y realizados por funcionarios consulares, adoptando a tal efecto métodos tales como que condenan a la propiedad, pero sin impuestos de ningún tipo sobre dicha navegación, comercio o cargas.

Artículo 17. De común acuerdo las dos altas partes contratantes en el presente tratado en que se imponen multas y sanciones pecuniarias, así como el producto de los decomisos que pueden efectuarse como consecuencia de infracciones de las leyes y reglamentos aduaneros de los Estados Unidos y de las islas de Cuba y Porto Rico, cuando las multas, sanciones y decomisos procedan de infracciones de dichas leyes y ordenanzas cometidas en la importación o exportación de dichos Estados Unidos e Islas, la totalidad de las mismas se pagará a las arcas públicas de dichos Estados Unidos e islas y permanecerán allí absolutamente a disposición de dichos gobiernos, no se tomarán de los mismos, directamente o con derecho de preferencia o de cualquier otro tipo para cualquier informante o individuo , cualquiera que sean las leyes y reglamentos de cada una de las partes contratantes establecerán las condiciones en las que se compensarán especialmente los servicios de los funcionarios públicos en el enjuiciamiento del fraude.


Tratado Comercial EE.UU. - España y Provincias de Ultramar: Daily Evening Bulletin, KY (1884)

THE TREATY WITH SPAIN

The Text of a Most Important State Paper,


And Which is Causing So Much Uneasiness Among Cigar Makers and Sugar Growers-Minister Foster Refuses to Speak in Detail.


New York, Dec. 9– The Times this morning prints the full text of the new commercial treaty between the United States and Spain, signed on November 18, last, by Mr. Foster, the American Minister at Madrid, and the Spanish Foreign Minister. The document was telegraphed to the Times from Madrid and occupies four and a half columns of the paper. Mr. Foster arrived in New York by the steamer Oregon last evening. He will explain the details of the treaty to the Secretary of State and to the Senate. Mr. Foster said that he was not at liberty to speak of the details of the treaty. There would probably be opposition to the treaty of the Louisiana sugar planters. He did not expect any opposition as to the duty on tobacco. Duty on our flour would be reduced about $3 a barrel.

 

The first notable effect of the new treaty is the shutting down of the great cigar factory of Straiton & Storm, of this city, temporarily throwing out of employment 2,000 operatives. It is understood that Cuban leaf tobacco will be admitted free. Until the firm has observed the effect of this provision it will not resume production.

 

Madrid, Dec. 7.– The text of the new commercial treaty between the United States and Spain is made public here. It was signed on November 18 last by Mr. John W. Foster, the American Minister, and Señor Don Salvador de Albacete y Albert, formerly the foreign minister of Spain. By means of it, Spain will admit to Cuba and Porto Rico American goods, and the United States will admit goods from Cuba and Porto Rico at rates specified in the subjoined treaty and the annexed tariff schedules. It has long been the policy of Spain to maintain a system of discriminating duties on imports to the colonies, and to extend great favors to the trade with the mother country in Spanish bottoms on goods brought from any foreign country under the Spanish flag. Duties three times as large as those included in what is known as the first-class of Spanish duties were levied while on foreign goods brought in foreign vessels, the highest duties of all were imported. Under this system of course anything sent under the American flag to Cuba or Porto Rico paid a crushing duty. The average was about thirty percent above what would have been paid had the goods gone in a Spanish ship.

 

The text of this important treaty is as follows:

 

TREATY OF COMMERCE BETWEEN SPAIN AND THE UNITED STATES.

 

Article 1. The United States of America, in reciprocity for the concessions and privileges stipulated by Spain in the present treaty, and as an equivalent of time same agree to admit into all the ports of entry of the said States, free of import duties, or with the duties to which they are subjected in the accompanying tariff, marked “A,” all the articles or merchandise enumerated in the same; provided, always, that said articles or merchandise enumerated in said tariff “A” shall be natural products or products of the industries and manufactures of the Spanish isles and provinces of Cuba and Porto Rico; and moreover, provided always, that the said articles or merchandise be transported directly from the said isles to the United States in bottoms which shall be the exclusive property of citizens of the United States or of Spanish citizens, and whose officers shall be, respectively, citizens of said United States or of Spain.

 

If during the existence of this treaty any reduction is made in the import duties of the United States upon any article or articles among those enumerated in the tariff upon which duties are imposed, the duties of the said tariff, “A,” shall be proportionately reduced upon said articles.

 

Article 2. Spain, in reciprocity of the concessions and privileges stipulated by the United States of America in the present treaty and as an equivalent to the same, agrees to admit into all ports of entry of the Spanish isles and provinces of Cuba and Porto Rico free of import duties or with the duties imposed in the annexed tariffs marked “B” and “C” respectively. All the articles and merchandise enumerated in said tariffs, provide always that the articles of merchandise enumerated in said tariffs “B” and “C” shall be natural products or products of the industries or manufactures of the United States and furthermore that said articles or merchandise shall be transported directly from the United States to the said islands in bottoms, which shall be the exclusive property of Spanish citizens or of citizens of the United States, and whose officers shall be respectively Spanish citizens or citizens of said United States. If during the existence of this treaty any reduction in the third column of the customs tariff of Cuba or of Porto Rico, or in the column in force, in case third column shall be replaced by another, in regard to any article or articles of those named in tariffs “B” and “C”, upon which duties are imposed, the duties of said tariffs “B” and “C” upon said articles shall be proportionately reduced, articles or merchandise, whether natural products or products of the industries or manufactories of  the United States not included in the tariffs “B” and “C” mentioned shall pay upon their importation into the Spanish isles and provinces of Cuba and Porto Rico the duties fixed in the third column of the respective customs tariffs now in force, or the duties fixed in the column of the customs tariff that may be in force during the existence of this treaty, without differential duty of flag “sin derecho diferencial de bandera.”)

Article 3. Goods or merchandise transported directly from ports of entry of the United States and not natural or industrial products or products of the manufactures of said United States, shall not pay on their importation at the ports of entry of the islands of Cuba and Porto Rico other duties than are imposed and collected upon similar or equal goods or merchandise likewise transported directly in Spanish bottoms from the ports first named, on condition that they are not original products of the United States, reciprocally goods or merchandise transported directly from ports of entry of the isles of Cuba or Porto Rico in Spanish bottoms, and which are not natural products or products of industries or manufactured of the said isles, shall not pay on their importation at the port of the United States other duties than are imposed and collected on similar or equal goods and merchandise likewise transported directly in American bottoms, on condition they are not original productions of the said isles.

Article 4. The high contracting parties reserve to themselves the right of framing such rules, ordinances and regulations as may appear advantageous to them to protect their revenues and prevent frauds in the declarations and manifests relating to the articles or merchandise enumerated in tariffs A, B and C annexed to this treaty, whether natural or industrial products, or products of  the manufactures of the United States, or natural or industrial products or products of the manufacturers of the islands of Cuba or Porto Rico, as may be the case, are entitled to the advantages stipulated in this treaty and in the tariffs as prepared. The Government of each of the contracting parties shall have, moreover, the right to reform, modify or add to the laws, ordinances and regulations established in the exercises of the power reserved to them in virtue of this article. Nevertheless the same high contracting parties mutually agree that the conductors or bearers of merchandise which is not of the origin required to enjoy the benefits of the treaty, or whose importation is intended to violate the rules and regulations established in virtue of this article to prevent fraud, shall not INCUR responsibility or be liable to fine or imprisonment, unless the complicity of said bearers in the design to commit fraud is established. It is also agreed that ships shall be exempt from responsibility and fine if complicity is not proved on the part of the captains or owners of the vessels in the commission of the fraud.

Article 5. In the Spanish islands and provinces of Cuba and Porto Rico no new or higher export duty or tax than is established by the tariff now in force shall be imposed; any rebate which may be made in said tariff in respect to export duties shall be applied immediately to merchandise referred to in tariff “A”. In the United States no export duty or tax shall be imposed upon the articles or merchandise referred to in tariffs “B” and “C”.

Article 6. None of the articles or merchandise enumerated in tariffs “A,” “B” and “C,” whether the said articles be products or exports of the United States or of the Spanish islands and provinces of Cuba and Porto Rico, which are imported into said islands or the United States, can be made dutiable or account of consumers’ taxes or internal imposts of any kind in a greater degree than is done in respect to articles of merchandise of a like nature and of the national production of either one of the two contracting powers,

 

Article 7. Manufacturers and merchants, as well as commercial travelers of the islands of Cuba and Porto Rico, who visit the United States for the account of a firm, in said Spanish provinces, and reciprocally manufacturers, merchants and commercial travelers of the United States, who visit the islands of Porto Rico and Cuba on account of a firm in the said United States, can without being subject to any duty either in the United States or in the islands of Cuba and Porto Rico, make the purchases required by their calling, and take orders with or without SAMPLE, without, however, carrying merchandise.

Article 8. Objects upon which an import duty is laid, if introduced as samples into the islands of Cuba and Porto Rico by manufacturers or merchants or commercial travelers from the United States, or introduced into the United States by manufacturers, merchants or commercial travelers from the islands of Cuba and Porto Rico, shall be admitted by both contracting parties under a temporary immunity from taxation on fulfillment of the necessary Custom House formalities, guaranteeing the re-exportation of the same objects or their return to the Custom House. These formalities shall be determined by the common record of the two Governments.

Article 9. For reasons of public order and security the contracting parties reserve to themselves the right to establish regulations and ordinances in virtue of which the importation and exportation as the case may be of gunpowder, dynamite and other explosives, and of arms and munitions of war shall be subject in the United States as well as the islands of Cuba and Porto Rico to an authorization of a special inspection with a view to preventing the transportation or illicit use of the same.

Article 10. American ships proceeding directly from any port or ports in the United States with a full cargo of articles or merchandise, natural or industrial product or products of the manufacture of the said United States or partly of foreign origin, shipped or trans-shipped in said port or ports to the islands of Cuba and Porto Rico shall be exempt from all tonnage duties of every nature and in respect to port duties, PARTIQUE charges, PILOTAGE, hospital taxes; they shall pay no other nor larger fees than are exacted of Spanish vessels employed in trade between islands.

Article 11. Reciprocally Spanish vessels proceeding directly from any port or ports in the islands of Cuba and Porto Rico with a cargo entirely of articles or merchandise, natural or industrial products of the manufacturers of said islands, or partly of foreign origin, shipped or trans-shipped in said port or ports of the islands of Cuba or Porto Rico, or in ballast shall be exempt in any port or ports in the United States from all tonnage due of whatever nature, and in respect of harbor dues, PRATIQUE charges, pilotage, hospital taxes and other usual local taxes they shall pay no other or larger fees than are exacted of American vessels employed in trade between said island and said United States.

Article 12. Vessels which as to cargo and the port from which they came are within the conditions of the two preceding articles, shall have freedom to go from one port to another in the territory or island of their destination, unloading or discharging what they bear to said different ports, consigning in due form as proper terms as vessels employed in the coasting trade of the nation to which the ports belong, always provided that the duties or tariff charges imposed upon the cargo in accordance with the provisions of this treaty are paid.

Article 13. Ships coming within the conditions stated in Articles 11th and 12th shall have no right, whether American or Spanish vessels, or to receive on board or ship in any port of the country of their destination, of any kind of cargo to be carried to any other port of the same nation in the States and islands already mentioned, the local coasting trade being reserved exclusively to the flag of each of the high contracting powers in their respective territories.

Article 14. Ships of the United States, with or without cargo sailing from foreign ports and proceeding to ports in the islands of Cuba and Porto Rico, and Spanish ships, with or without cargo, proceeding from foreign ports and entering ports in the United States, whatever the course or destination of their cargo, proceeding from foreign ports and entering ports in the United States, whatever the course or destination of their cargo, shall be subject in all respects, on their arrival, during their stay, an on their departure, to the same regulations governing national ships proceeding from the same countries and with similar cargoes.

Article 15. Vessels of the United States, or Spanish vessels entering ports of the islands of Cuba and Porto Rico, or ports of the said United States, as the case may be, voluntarily or under stress, and with or without cargo, and leaving said ports without having carried on any commercial operation, shall be exempt from any tonnage dues, port charges and clearance charges. In case a vessel should pat into port in distress, and unload and trans-ship a cargo, in consequence of such occurrence, the expenditures required to supply provisions for the crew and the sale of damaged merchandise shall not be considered as constituting a commercial operation, always provided that the customs authorities shall have previously, in legal form, authorized such proceedings.

Article 16. The Consular officers of the United States and Spain shall not claim nor collect, while this treaty is in force, any of the fees enumerated in the tariff of Consular charges of the United States and Spain as compensation for official services rendered to vessels of the United States or of Spain engaged in trade between said United States and the Islands of Cuba and Porto Rico. In respect to cargoes transported by said ships, the two powers reserve to themselves the right to recompense services rendered to navigation, commerce and trade as referred to in this article and performed by Consular officials, adopting for this purpose such methods as they doom proper, but without tax of any sort upon said navigation, commerce or cargoes.

Article 17. By common accord the two high contracting parties agree in the present treaty that fines and pecuniary penalties imposed, and the proceeds of confiscations which may be effected as a consequence of infractions of the customs laws and regulations of the United States and the islands of Cuba and Porto Rico, when the fines, penalties and confiscations proceed from infractions of said laws and ordinance committed in the import or export of the said United States and Islands, the totality therefrom shall be paid into the public treasuries of the said United States and islands and remain there absolutely at the disposal of the said Governments, not shall they be taken therefrom, directly or with right of preference or of any other sort for any informer or individual, whatever the laws and regulations of each of the contracting parties shall establish the terms upon which the services of public officers in the prosecution of fraud shall be especially recompensed.


#Reunificacionistas #Adelante #PRexit
🇵🇷🇪🇸🇪🇺 Puerto Rico / España / Unión Europea

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