El Escudo Intruso: Puerto Rico (1902)


En 1901, bajo el gobierno del estadounidense William H. Hunt, se creó una comisión para elegir un nuevo Escudo de Armas de Puerto Rico. El primero de marzo de 1902 se aprobó la ley y se impuso el nuevo blasón diseñado por la Joyería Tiffany de Nueva York, al que Don José de Diego catalogó de “disparate heráldico y pictórico”.
La medida de crear el nuevo sello y blasón no mereció la aprobación de la opinión pública puertorriqueña que reaccionó con disgusto e indignación ante la intención de los legisladores republicanos (turbas republicanas de José Celso Barbosa) que dominaban la Casa de las Leyes. El emblema alegorizaba la reciente condición política de la Isla, y recibió de parte de la población el calificativo de «escudo intruso”.
El legislador y poeta independentista puertorriqueño José De Diego escribió y le dedicó en aquella ocasión el poema “¡Allá va la nave!”:
El blasón (escudo), ilustraba la tierra puertorriqueña recién conquistada por la nación norteamericana, donde un sol naciente aparecía detrás de la Isla como símbolo de un nuevo amanecer, y colocado en la parte superior resplandecía un águila sobre trece franjas rojas y blancas.
Trece franjas de plata y de gules,
como chorros de sangre y de plata…
¡Y, volando en los cielos azules,
una nave que el viento arrebata!
Caduceo con alas broncíneas,
como un pájaro inmóvil y mudo…
¡Y, cerrando el escudo sus líneas,
el bajel que se va del escudo
¿Dónde están, Patria mía, la enseña
que hizo Cristo en tu escudo primero,
el Cordero postrado en la peña
y la Cruz que abrazaba el Cordero?
¡En el mar o en el cielo…! ¡Quién sabe!…
Nueva insignia te trajo el destino;
pero, de ella ha zarpado la nave,
¡Y esa nave conoce el camino!

La figura del Cordero, en el escudo original, reflejaba la pureza y las convicciones cristianas del pueblo puertorriqueño. Mientras que la estampa en el nuevo blasón del águila norteamericana, ave representativa de la figura paternal, y el emblema del rayo y de la actividad guerrera, trajo amargor y resentimientos en el pueblo puertorriqueño.
El escudo “intruso”, tenía como lema “PROSPERA LUZ ORITUR” que significa “Amanece la aurora de un día feliz”, como reafirmación del gobierno colonial impuesto (al igual que su escudo) a la otrora provincia autónoma de Puerto Rico que su autor, el Gobernador Hunt, representaba en la Isla.
En 1905, el presidente de la Cámara del Consejo Directivo, presentaría un proyecto de ley para restablecer el antiguo, original e histórico escudo dado por España en 1511, pero fue rechazado. Ese mismo día, Don José De Diego presentó un proyecto similar en la Cámara de Delegados que fue aprobado, consiguiendo así devolverle a Puerto Rico su escudo histórico y rescatar para los puertorriqueños un escudo que es el más antiguo en uso de todo el hemisferio occidental, símbolo de lucha de la identidad puertorriqueña ante las imposiciones y atropellos de los anglosajones.
El Escudo Oficial de Puerto Rico, que simboliza nuestro nacimiento como pueblo, es el más antiguo de toda América pues las otras provincias españolas hicieron nuevos emblemas al secesionarse y balcanizar a la América Española. Por esto nuestro escudo es el único que recuerda la presencia de la Madre Patria España en el Nuevo Mundo.

Tarja dedicada a la memoria de Ramón Power y Giralt:
Fué el primer diputado en representación por la provincia de Puerto Rico, así también primer vicepresidente de las Cortes Generales del Reino de España en Cádiz.
La tarja se creó en conmemoración a los 100 años del suceso histórico de las Cortes de Cádiz (1812), la misma fue concebida y otorgada por el Casino Español de Puerto Rico en el año 1912.
Incluye (contaminada con) al fondo, el Escudo Intruso impuesto por los invasores estadounidenses en la época, en contra de la voluntad de los puertorriqueños, sin embargo, permanece fiel al contexto histórico del momento.
Descubre más desde Adelante Reunificacionistas
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.















